Enclothed Cognition: cuando la ropa que elegimos también transforma cómo nos sentimos

 

Vestirse es mucho más que cubrir el cuerpo.

Cada mañana, al elegir qué ponernos, también estamos eligiendo cómo queremos habitar nuestro día. Aunque muchas veces lo hacemos de forma intuitiva y automática, la ciencia lleva años estudiando la relación entre la ropa y nuestro estado mental. Y después de un estudio realizado en el año 2012, en donde un grupo de investigadores estudiaron cómo la ropa influye en nuestros pensamientos, emociones y comportamientos, se definió a este fenómeno con el término enclothed cognition.

 

¿Qué sería el enclothed cognition?

 

La tradución del término sería algo así como “cognición vestida”. La idea es simple: las prendas no solo tienen una función estética o práctica. También cargan significados simbólicos que afectan nuestra manera de percibirnos y de actuar.

No nos sentimos igual usando una prenda que asociamos con comodidad, confianza o profesionalismo que usando algo que no nos representa o incomoda.

La ropa tiene la capacidad de modificar nuestra postura, nuestra actitud e incluso la forma en que nos relacionamos con los demás. 

 

La conexión entre lo que usamos y cómo vivimos.

 

Seguramente vos también tengas (lo hayas registrado, o no)…

Esa camisa que te hace sentir más segura antes de una reunión importante.

El vestido que elegís para una ocasión especial.

O un conjunto cómodo que te acompaña en un día tranquilo en casa y te genera una sensación de calma.

No es casualidad.

Las prendas pueden convertirse en una extensión de nuestra identidad y ayudarnos a conectar con determinadas versiones de nosotras mismas.

Por eso creemos que vestirse debería ser un acto consciente. No para parecer algo que no somos, sino para expresar con mayor claridad quiénes somos y cómo queremos sentirnos.

 

Elegir menos, elegir mejor.

 

En un mundo donde las tendencias cambian constantemente, el enclothed cognition nos invita a mirar la ropa desde otro lugar.

Dejar de ir detrás de lo que el mercado tiene para ofrecernos (que cada vez es más) y enfocarnos en lo que realmente queremos ser y sentir. Por eso es clave conocernos y saber elegir lo que puede potenciarnos y sumar a nuestro día a día.

Las piezas que elegimos conservar durante años suelen tener algo en común: nos representan, nos resultan cómodas y nos permiten movernos por la vida con seguridad y autenticidad. Si nunca te detuviste a pensar cuáles son esas prendas de tu vestidor que no te generan dudas y siguen vigentes acompañándote a lo largo del tiempo, seguramente ahora te des cuenta que responden a estas consignas. Pueden ser 2, 5 o 10, pero seguramente están y las podes reconocer rápidamente entre el resto. Esas son las prendas a las que tenés que prestar atención y en las que deberías pensar la próxima vez que decidas invertir en tu imagen. Porque justamente esas prendas, son las que no representan un gasto, sino una inversión.

Desde Greenbox queremos invitarte a invertir en TUS prendas de valor, no en seguir gastando en tendencia pasajera.

Por eso valoramos los materiales nobles, los diseños atemporales y las prendas creadas para acompañar diferentes momentos y etapas.

Porque cuando una prenda nos hace sentir bien, la usamos más, la cuidamos más y construimos con ella una relación más duradera.

 

Vestir como una forma de bienestar.

 

Claramente la ropa no define quiénes somos.

Pero puede ayudarnos a expresar nuestros valores, nuestras emociones y nuestra manera de estar en el mundo. Puede ayudarnos a sostener nuestra mejor versión, incluso en esos días en donde dudamos de nosotras mismas.

Quizás por eso algunas prendas se convierten en favoritas y otras quedan olvidadas en un perchero.

Porque no se trata solamente de cómo se ven, se trata de cómo nos hacen sentir.

Y tal vez ahí reside el verdadero poder de vestir: en la posibilidad de elegir cada día aquello que nos conecta con nuestra esencia, eso que nos permite habitar nuestra autenticidad de una manera consciente y natural.

 

 

 

Si te gustó este posteo, y te gustaría saber más sobre cómo podés usar las prendas a tu favor, hacémelo saber. Estoy pensando en armar una serie de guías sobre cómo dudar menos y elegir mejor.

 

 

Hasta la próxima,

Josefina

 

Greenbox Group